El ventilador de la calefacción y el aire acondicionado de una Citroën Jumper 2010 dejó de funcionar. Sin ruidos, sin humo, sin aviso previo — simplemente un día no sopló más. La causa no era el motor del ventilador sino el selector rotativo de velocidades, que tiene una pista de carbono interna que se desgasta con los años y acaba quemando el contacto. Lo reparé, aguantó poco, y al final lo cambié por uno nuevo. Coste: 8 euros.
01 — El síntoma
El ventilador dejó de funcionar en todas las velocidades. No era intermitente, no hacía ruido raro, no olía a quemado — simplemente nada. Con el selector en cualquier posición (1, 2, 3 o 4) el silencio era total.
Lo primero que se sospecha en estos casos es la resistencia de velocidades (el módulo que regula la tensión del motor según la velocidad seleccionada), pero en la Jumper hay algo anterior en el circuito: el propio selector. Si el selector no cierra el circuito, la resistencia ni entra en juego y el motor no recibe señal.
02 — El culpable: el selector rotativo
El selector de velocidades del ventilador en la Jumper 2010 es un potenciómetro rotativo con pista de carbono. Al girar el mando de velocidades, una escobilla desliza sobre esa pista y conecta el circuito en la posición correspondiente. Con quince años de uso, la pista se desgasta, la escobilla pierde contacto y el circuito queda abierto.
Para llegar al selector hay que desmontar la consola central del salpicadero: quitar los embellecedores, soltar los tornillos del módulo de climatización y tirar del conjunto hacia fuera con cuidado de no romper las pestañas de plástico. Es más aparatoso de lo que es difícil.
03 — Primera reparación (provisional)
Con el selector en la mano se ve claramente el problema. La pieza deslizante interna tiene los contactos desgastados y con marcas de arco eléctrico — el plástico quemado en la zona de contacto es inconfundible.
La primera reparación fue limpiar los contactos con alcohol isopropílico, lijar muy suavemente la zona quemada de la pista de carbono con lija de grano fino y aplicar un poco de grasa conductora. Monté todo de nuevo, conecté y el ventilador funcionó. Las cuatro velocidades respondían. Aparentemente arreglado.
04 — Vuelve a romperse
Al poco tiempo el ventilador volvió a fallar. El diagnóstico esta vez fue más rápido: misma causa, mismo sitio. La pista de carbono no tenía suficiente material para aguantar — la zona que limpié y lijé se quedó demasiado fina y el contacto volvió a perderse.
El selector estaba muerto. La reparación con limpieza puede funcionar si el desgaste es leve y se coge a tiempo, pero cuando la pista ya está quemada y el plástico fundido, no hay vuelta atrás.
05 — Solución definitiva: cambiar el selector
El selector de velocidades del ventilador para la Citroën Jumper (también válido para Fiat Ducato y Peugeot Boxer de la misma generación, comparten plataforma) cuesta entre 6 y 10 euros en cualquier tienda de recambios online. Buscar por «interruptor selector ventilador Jumper» o por la referencia del conector.
El cambio toma unos veinte minutos: desmontar la consola igual que antes, desenchufar el conector de cuatro pines, soltar los dos tornillos de fijación, poner el nuevo en su sitio y montar en orden inverso. El ventilador lleva funcionando sin problemas desde entonces.
La moraleja: si el ventilador de la Jumper no funciona y la resistencia de velocidades está bien, el selector es lo primero que hay que mirar. Limpiar los contactos puede dar un poco de vida extra, pero si ya está quemado, ocho euros y veinte minutos lo arreglan para otros quince años.