El casco tenía la pintura original hecha trizas: arañazos por todas partes, pegatinas, marcas. Por fuera era un desastre. Por dentro seguía perfectamente funcional. En lugar de tirarlo lo dejé como nuevo con aerógrafo venturi, imprimación de poliuretano Vallejo y un spray bicomponente final. Duró así otros cinco años, hasta que lo demás del casco llegó al límite — la pintura no.
01 — El punto de partida: un casco hecho polvo
Años de uso habían dejado la carcasa destrozada por fuera: rayaduras en todas las superficies, pegatinas enquistadas, marcas profundas que se notaban al tacto. Por dentro seguía perfecto — espuma, correas y cierre en buen estado. Tirarlo hubiera sido un desperdicio.
02 — Cómo pintar un casco de moto: el secreto está en el lijado
Pintar es rápido. Lijar es lo que lleva horas y es donde se decide el resultado. El objetivo es que la superficie quede completamente lisa: que no se vea ni una raya, y sobre todo que no se note al pasarle las yemas de los dedos. Con una imperfección debajo, la pintura la amplifica en lugar de taparla.
La secuencia es lija 180 suave para romper la pintura original, después 400 para empezar a nivelar, y así subiendo gradualmente hasta 1000 o incluso 4000. Cada grano elimina las marcas del anterior. Nunca hay que saltar grados: ir de 180 a 800 directamente deja marcas de la 180 que la 800 no puede eliminar.
Igual de importante que lijar es limpiar. Después de cada pasada, ni un ápice de polvo antes de aplicar la siguiente capa. El polvo enquistado en la imprimación o en la pintura es el enemigo número uno. Un trapo húmedo, esperar a que seque del todo, y solo entonces se continúa.
03 — Imprimación de poliuretano con aerógrafo
La imprimación de poliuretano Vallejo es lo que da flexibilidad a todo el sistema de capas. Los cascos tienen partes de plástico y goma que se doblan y vibran: una pintura rígida se cuartea. Con la imprimación de poliuretano como base, las capas de encima pueden ser de pintura acrílica normal y el resultado aguanta los movimientos sin agrietarse. Pinta sin problemas incluso sobre las gomas.
Se aplica con el aerógrafo en capas finas, cruzando las pasadas. El compresor con calderín a unos 4 bares da una presión estable sin pulsos, que es fundamental para que el aerógrafo venturi trabaje de manera uniforme.
04 — Capas de pintura Vallejo con aerógrafo
Con la base de poliuretano seca, se aplica la pintura Vallejo diluida con el aerógrafo en capas muy finas. La primera capa es casi una veladura — la cobertura no es completa y no tiene que serlo. Lo importante es que asiente sin apelmazarse. Entre capa y capa, un lijado muy suave con lija fina para eliminar cualquier granito de polvo que haya podido caer.
05 — Barniz bicomponente: el acabado que lo aguanta todo
El barniz bicomponente en spray es lo que hace que todo esto dure. No es un barniz normal de un solo componente: lleva un catalizador que hay que mezclar justo antes de usarlo y que desencadena una reacción química. El resultado es una capa dura, resistente a los arañazos, a la gasolina, a los disolventes y al sol. Una dureza que no tiene ningún barniz de un componente.
La pintura Vallejo por sí sola sería demasiado blanda para un casco en uso diario. Con el barniz bicomponente encima, el conjunto aguantó cinco años de uso real hasta que el casco llegó al límite por otros motivos. La pintura seguía perfecta.